LOCALIZACIÓN: Calle de Alcalá, 48, 28014 Madrid
ALCANCE PROYECTO: Concurso
ARQUITECTOS ASOCIADOS: Estudio Álvarez-Sala
COLABORADORES: Bárbara Ortiz, Marta Rodríguez, Raúl Jariod
El proyecto para la remodelación del edificio Torre de Cibeles se plantea acorde a las estrategias requeridas por las Directivas Europeas cuya finalidad es alcanzar la sostenibilidad medioambiental, social, y económica. Plantear la arquitectura en términos de “sostenibilidad medioambiental” significa pensar en las cuestiones fundamentales que han estado siempre presentes en la historia de la disciplina, es decir, cómo se relacionan los edificios con el clima, con las personas, el entorno y las fuentes de energía.
El criterio de rehabilitación adoptado es aquel que defiende que remodelar o restaurar aumenta el valor y que la remodelación de una obra de arquitectura debe llevarse a cabo de forma respetuosa con el pasado y al mismo tiempo mirando al futuro.
PROPUESTA DE SOLUCIÓN DE FACHADA:
Con el fin de proyectar un edificio integrado en la manzana del Banco de España se propone un volumen prismático sereno que atempere la alta densidad expresiva de los diferentes edificios del perímetro. Para ello se propone eliminar el helipuerto existente la escalera de evacuación exterior y el cuerpo añadido de almacén en planta baja. De esta manera, se clarifica el aspecto volumétrico del conjunto.
En cuanto a las fachadas se propone remodelar y sustituir el actual muro cortina del edificio por una doble piel nueva y con mejores características medioambientales.
La composición de la doble piel consiste en una hoja interior suelo-techo, de vidrio transparente y una hoja exterior de paneles de vidrio esmaltado con alta protección solar y control de vistas. Este vidrio es del tipo “Dual”, que permite las visión desde el interior e impide la visión desde el exterior manteniendo la privacidad. Con este sistema -a diferencia del muro cortina tradicional, cuya estanqueidad se puede ver comprometida- la hoja interior perfecciona el aislamiento del edificio al eliminar todo puente térmico.
Esta solución se basa en aislar convenientemente los cantos de forjado, respondiendo así a los estándares de los sistemas Passivhaus. En paralelo, la hoja exterior de vidrio esmaltado-xerografiado se encargará de la protección solar y del control de vistas. Así, se minimizan las pérdidas energéticas y la carga solar, reduciendo de forma drástica el consumo energético.
La piel exterior de escamas de vidrio permite especializar cada una de las fachadas en virtud de su grado de insolación, el uso de la planta y la altura a la que se encuentra.